viernes, 15 de junio de 2012

¿Verano?

Por fin he tenido que aceptar que en este país no existe el verano. Me ha costado, pero llevar abrigo y bufanda un 15 de junio no deja lugar a dudas. 


Como desde hace casi dos semanas, hoy tenemos en Glasgow 10 grados, además de viento moderado y rachas de lluvia. Nunca sobran los calcetines ni un pañuelo al cuello, y desde luego, puedo contar con los dedos de la mano los días que he dejado el abrigo en casa. 




Llegados a este punto, empiezo a entender la locura que se apodera de estas pobres gentes cuando pisan las costas españolas. Como no conciben tantos días de sol y calor seguidos, se apresuran a tostar sus carnes pensando que un tiempo así no puede durar mucho, y por si acaso no les diera tiempo a broncearse, pasan directamente de las cremas lanzándose sin reparos a las quemaduras de tercer grado. 


Por otro lado, ahora también entiendo que quizá aquí debería hacer como ellos: ponerme las sandalias nada mas atisbar un día de sol, aunque al salir a la calle sienta como se me amoratan los dedos de los pies. ¡Debe ser la única forma de asegurarse el poder estrenarlas!